Test de Drogas y Alcohol en Faena: Cómo la falta de información técnica puede duplicar tus costos de acreditación

Ciertamente, en la gran industria nos encontramos con mandantes que especifican sus requisitos de salud ocupacional con precisión milimétrica. Sin embargo, lamentablemente este no es el estándar universal. Es frecuente recibir solicitudes de exámenes con definiciones vagas o incompletas, lo que traslada el riesgo de la decisión técnica al proveedor o al área de RRHH de la empresa contratista.

Ante esta incertidumbre, existe un riesgo latente, caer en la tentación de optar por un screening básico que contemple menos sustancias, buscando un ahorro inmediato para la organización. Este es un error de cálculo habitual que suele salir caro.

Acá la información es clave. Conocer de antemano y a cabalidad, los requisitos específicos del mandante es vital. Un test rechazado en puerta no solo implica pagar un segundo examen; implica días de alojamiento perdidos, horas hombre no trabajadas y un retraso en la puesta en marcha. Teniendo esto como base, analizaremos los estándares más demandados por la industria y qué sustancias se deben evaluar realmente para garantizar el ingreso.

La Arquitectura del Examen: Paneles de 4, 5 y 6 Drogas

No existe un «test único». En nuestra experiencia procesando exámenes para la industria en nuestras sedes de Santiago y Antofagasta, hemos identificado tres configuraciones estándar que cubren el 90% de las solicitudes. Entender qué incluye cada una permite equilibrar costo y cobertura de riesgo:

1. Batería Básica (Alcohol + 4 Drogas)

Es el punto de partida estándar para obras civiles, retail y logística liviana. Cubre las sustancias ilícitas «clásicas» y los estimulantes más comunes.

Incluye: Marihuana (THC), Cocaína (COC), Anfetaminas (AMP) y Opiáceos (OPI).

Uso común: Faenas de menor riesgo relativo o requisitos de entrada para personal administrativo.

2. Batería Intermedia (Alcohol + 5 Drogas)

Aquí damos un salto cualitativo. Este panel responde al aumento en el consumo de drogas de diseño y sintéticas en la población laboral activa.

Incluye: Todo lo anterior (THC, COC, AMP, OPI) + Metanfetaminas (mAMP).

¿Por qué es importante? Las metanfetaminas (y derivados como el MDMA) generan estados de euforia incompatibles con la seguridad, pero no siempre son detectadas por los reactivos de anfetamina simple. Este panel cierra esa brecha.

3. Batería Completa o «Estándar Minero» (Alcohol + 6 Drogas)

Es el perfil más riguroso y el exigido habitualmente por la gran minería (Codelco, BHP, Antofagasta Minerals). La diferencia crítica radica en la detección de fármacos de uso común que alteran la vigilia.

Incluye: Todo lo anterior + Benzodiazepinas (BZO).

El factor crítico: Las Benzodiazepinas (presentes en ansiolíticos como Clonazepam o Alprazolam) son legales con receta, pero peligrosas para el trabajo bajo riesgo laboral, debido a la somnolencia y lentitud de reflejos que provocan. Este test es obligatorio para filtrar no solo consumo ilícito, sino aptitud médica farmacológica.

Matriz Biológica: ¿Orina o Saliva? Definiendo el objetivo del control

Frecuentemente nos consultan si es mejor usar orina o saliva, asumiendo erróneamente que el precio es un factor (cuando en realidad el costo es el mismo). La elección no es financiera, es una decisión estratégica sobre el nivel de seguridad que usted quiere para su operación.

Si el mandante no especifica la matriz, nuestra recomendación técnica para el examen Pre-ocupacional es clara: Test de Orina.

¿Por qué? Porque el objetivo del examen de ingreso es filtrar riesgos potenciales antes de que entren a la faena.

  • El riesgo de la «vista gorda»: Algunas empresas prefieren el test de saliva para el ingreso porque su ventana de detección es muy corta (horas). Esto permite que trabajadores con consumo habitual (fin de semana) den negativo y logren entrar.
  • La realidad operativa: Permitir el ingreso de un consumidor habitual, aunque llegue «limpio» el día del examen, es introducir un riesgo latente para sí mismo, sus compañeros y la continuidad operacional que se debe conocer y asumir.

Por lo tanto, la buena práctica preventiva dicta:

  1. Para el Ingreso (Pre-ocupacional): Use Orina. Detecta la conducta de consumo a mediano plazo y filtra realmente a quienes no tienen un estilo de vida compatible con la seguridad del cargo.
  2. Para el Control en Terreno (Preventivo/Aleatorio): Use Saliva. Su función es distinta; busca desincentivar el consumo durante el turno y verificar el estado in situ.

ventanas de detección:

SustanciaOrina (Pre-ocupacional / Conducta)Saliva (Terreno / Inmediato)
Alcohol10 a 12 horas< 12 horas
Marihuana (THC)3 a 30 días (según frecuencia de uso)4 a 14 horas
Cocaína (COC)2 a 4 días24 a 48 horas
Anfetaminas (AMP)2 a 4 días24 a 48 horas
Metanfetaminas2 a 4 días24 a 48 horas
Opiáceos2 a 3 días24 a 36 horas
Benzodiazepinas3 a 7 días (o semanas en uso crónico)Variable (según fármaco)

Gestión Integral: Del Laboratorio al Terreno

Tener claridad sobre el panel y la matriz es el primer paso. El segundo es la aplicación correcta de la Política de Alcohol y Drogas de la empresa.

Para dar cumplimiento real a normativas internas y decretos vigentes, muchas empresas requieren llevar este control directamente a la faena. En Protege Salud, no solo realizamos la toma de muestra en laboratorio; apoyamos la implementación de Operativos en Terreno que aseguran la validez legal del proceso mediante:

  • Protocolos de selección aleatoria transparente.
  • Cadena de custodia rigurosa para evitar impugnaciones.
  • Capacidad de realizar la Contramuestra en Sangre (Alcoholemia/Toxicológico), cumpliendo con el estándar legal para ratificar o descartar el hallazgo.

Elegir el test correcto es prevención; aplicarlo con el rigor técnico adecuado es protección legal para su empresa.

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